Amor todo locura

Una página en blanco y tanto por decir. Tantos sentimientos encontrados arañándome por dentro. Infinitas palabras existen, y yo…incapaz de describir con ellas lo que por ti siento. Te siento mío, tan mío, que temo que tus alas vuelen lejos llevándote contigo la parte de mi que más aprecio. Dejándome en el pecho solo un agujero, donde hay un corazón y en el que ya no queda aliento.

Es curioso pensar cuanto tiempo me ha costado fortificar mi corazón, a mi parecer, con la mejor de las murallas. Y en cambio, llegas tú, y no soporta una batalla. Eres capaz de romperla con tan solo una mirada. Y yo quedo desprotegida a tu presencia, y eso que me creía tan brava tras los muros de mi atalaya.

Pero la culpa es mía, yo construí esos muros y jugué con fuego. Jugué a tu lado, y permití a que los destruyeras lento. Y ahora que lo has hecho, es cuando temo. Te has colado tan dentro que ahora es tu ausencia la que me causa miedo. Un miedo extraño y conocido al mismo tiempo. Esa clase de miedo que te atrapa y te estrangula entre sus dedos. Esa clase de miedo a no volver a oír tu voz, sentir tu olor o tocar tu pelo. Esa clase de miedo que solo sienten los valientes que se han jugado todo y ahora pueden perderlo.

Y entonces te vas, y ya no es etéreo ese miedo, ahora es físico y cierto. Esa clase de miedo que sienten los locos de amor, que osan rozar el cielo…

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Somos lo que Leemos

Soy de la opinión de que no hay libros malos, sino lectores malos. Todo libro tiene una historia que contar y algo que enseñarnos. Cuando digo que no hay libros malos sino lectores malos, me refiero a que ese libro en concreto, que por las razones que sean no nos ha llenado por completo o incluso no hemos sido capaz de entender, no es problema del libro; simplemente, no era el momento de esa relación libro-lector, quizás lo leímos en un momento inapropiado, o el destino de ese libro no era acabar en nuestras manos.

Antes de empezar un libro, hay que abrir la mente y vaciarla de todo prejuicio para ser capaces de empatizar con él y sus personajes, y poder entender todo lo que nos quiera transmitir a través de sus páginas. El hecho de que no te guste un libro no quiere decir que sea malo, más bien estás en desacuerdo con él; algo normal, fruto de esa conversación íntima que habéis tenido, fruto de esa relación libro-lector que habéis creado. Puedes no estar de acuerdo con el final, con su forma de expresarse, con la personalidad de los personajes…pero eso no lo convierte en un mal libro.

A veces, la gente se pregunta por qué hay personas que pierden el tiempo leyendo. Pues bien, leer no es una pérdida de tiempo, yo lo veo como una inversión de este. No es un tiempo que se emplee para nada, no se trata de leer y no recibir nada…Leer, es enriquecerse a través de las palabras tanto intelectualmente como sentimentalmente. Una persona que lee tiene más facilidad para empatizar con el mundo, para no obcecarse en un único punto de vista, para viajar sin haber dada un solo paso, para conocer la historia y los ambientes en los que se han movido nuestros antepasados dándonos conocimientos, cultura y sobre todo ayudándonos a no cometer los mismo errores de la historia. Además de sabiduría, nos da la libertad para sentir, ya que los libros están llenos de sentimientos que son los que nos atrapan, los que nos hacen ser fieles a ellos, a los libros. Podemos llorar, reír, intrigarnos, enamorarnos de un personaje, odiar a otros…De hecho, el sentimiento más frecuente experimentado por el lector es la sensación de abandono cuando llega al último punto, el que más duele. No es un punto y seguido, no es un punto y aparte. Es el punto y final que da por terminada la historia, y tras el cual solo queda una página en blanco para amortiguar la despedida, para que si hemos de soltar alguna lágrima, ésta no caiga en vacío, pues es efecto del libro y, al pertenecerle, debe quedar en él.

Una vez que terminas un libro, una parte de él queda en ti. Ya no eres la misma persona que un día miró esa portada y se enamoró de ella, que abrió el libro y lo olió regodeándose en el acto, que sintió la curiosidad de saber qué era esa llamada tan importante que le estaban haciendo…Ya no eres esa misma persona. Ahora eres otra, pues parte de lo que has leído permanece contigo. Retienes muchos valores que has absorbido. Esos valores fortalecen tu personalidad y por eso eres lo que lees. Ese conjunto de valores, sentimientos, cultura, vivencias…te personalizan, y te enriquecen haciéndote capaz de generar una opinión propia. La opinión, tu libertad. Lo que somos.

Porque somos lo que leemos…

Cortometraje-The Fantactic Flying Books

Día Mundial de la Fotografía

Hoy es 19 de agosto, día mundial de la fotografía, y como aficionada incondicional que soy no podía dejar pasar la oportunidad de publicar una fotografía en honor a este día. No solo es hacer una instantánea y un rápido flash, sino el arte de buscar el momento perfecto, el instante apropiado y justo para inmortalizar ese momento para siempre. Se trata de hacer inmortal un momento cualquiera: aquella tarde a principios de verano junto a la orilla; o quizás, simplemente, el humo de un cigarrillo consumiéndose en el alfeizar de tu venta; sea cual sea, fuere cual fuere, es plasmar un momento de tu vida y guardarlo como un tesoro. Quién sabe, quizás un día, esos pedazos de recortes e instantáneas nos sirvan de recuerdos cuando no tengamos memoria…

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Realizada en Instinción, mi pueblo – en la Alpujarra Almeriense.

Teoría del Caos

La causalidad la buscaba, la casualidad la encontró, y juntas crearon la Vida. Esa es la vida, un conjunto de hechos casuales que causan otros muchos, lo que lleva a pensar en la “teoría del caos”, según la cual el aleteo de una simple mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo.

La vida es la prueba empírica de cómo la existencia de cada uno de nosotros como seres únicos e independientes puede influir en la vida de los demás y cómo los demás influyen en nosotros mismos sin darnos cuenta. Incluso desconocidos con los que nos cruzamos cada día provocan en nosotros reacciones que terminan en las decisiones que marcan el camino de nuestra vida ya que sin la existencia de una sola de nuestras decisiones pasadas, podrías haber cambiado por completo nuestro presente, y de lo que decidamos hoy dependerá nuestro futuro. Esto se refleja perfectamente en la película “El Curioso Caso de Benjamin Button”:

A veces nos disponemos a estrellarnos y no lo sabemos… Ya sea casual o deliberadamente, no hay nada que podamos hacer al respecto…

Una chica en París se disponía a ir de compras. Pero se le olvidó el abrigo y volvió por él. Cuando tomó el abrigo sonó el teléfono, así que se detuvo a tomarlo y habló un par de minutos.

Mientras la chica estaba al teléfono, Daisy ensayaba para una actuación en la Ópera de París. Y mientras ensayaba, la chica, una vez que hubo colgado el teléfono, salió a tomar un taxi.

Un taxista se había bajado, tras dejar al último pasajero, a tomar un café. Y mientras tanto, Daisy seguía ensayando.

Y el taxista que se había bajado, tras dejar al último pasajero, a tomar un café, recogió a la chica que había ido de compras y que había perdido el taxi anterior.

Y el taxi tuvo que detenerse para no atropellar a un hombre que había salido hacia el trabajo cinco minutos más tarde por haber olvidado poner la alarma.

Mientras ese hombre, que llegaba tarde al trabajo, cruzaba la calle, Daisy había terminado de ensayar, y se daba una ducha.

Y mientras Daisy se duchaba, el taxi esperaba afuera de la boutique a que la chica recogiera un paquete que no le habían envuelto aún, porque la dependienta que tenía que envolverlo había roto con su novio la noche anterior, y se había olvidado.

Una vez envuelto el paquete, la chica, ya en el taxi, vio como un camión de reparto se cruzaba en su camino. Mientras tanto, Daisy se arreglaba.

El camión se apartó y el taxi pudo avanzar. Mientras Daisy, la última en vestirse, esperó a una de sus amigas, a la que se le había roto un cordón.

Mientras el taxi estaba parado, esperando que cambiara un semáforo, Daisy y su amiga salieron por la puerta de atrás del teatro…

¿Y si tan sólo una cosa hubiera ocurrido de otra forma?

Si ese cordón no se hubiera roto… o ese camión se hubiera apartado segundos antes… o ese paquete hubiera estado envuelto porque la dependienta no hubiera roto con su novio… o ese hombre hubiera puesto la alarma y se hubiera levantado cinco minutos antes… o ese taxista no se hubiera parado a tomar un café… o esa chica no se hubiera dejado el abrigo y hubiera tomado el taxi anterior… Daisy y su amiga hubieran cruzado la calle y el taxi habría pasado de largo.

Pero siendo la vida como es, una serie de vidas cruzadas e incidentes que escapan a nuestro control, ese taxi no pasó de largo. Y ese taxista se distrajo un segundo. Y ese taxi atropelló a Daisy y le destrozó la pierna…

por un clavo logoTeoría del Caos-“El Curioso Caso de Benjamin Button”